Las Garrapatas, son unos arácnidos de mayor tamaño que los ácaros que son parásitos del ganado vacuno, los perros, las aves, los reptiles y algunos otros animales, incluido el ser humano.

Viven en los bosques o entre la vegetación densa. La garrapata tiene un cuerpo similar al del ácaro con una piel correosa y cuatro pares de patas terminadas en garra.

Las piezas bucales consisten en un órgano par de anclaje, llamado rostro, cubierto de garfios curvados hacia atrás, equivalente a un ‘labio maxilar’ o a los pedipalpos de otros arácnidos, y un par de mandíbulas afiladas que se deslizan hacia atrás y hacia adelante a lo largo de dos canales longitudinales presentes en el rostro.

La garrapata se fija sobre la piel de un animal, la perfora y le chupa la sangre.

Las garrapatas transmiten varias enfermedades al hombre a través de su mordedura o de sus excrementos.
Los ácaros y garrapatas que actúan como portadores de las rickettsias (microorganismos que pertenecen a la familia Rickettsiaceae), son transmisores de varias enfermedades.
  • Las enfermedades producidas por ácaros y garrapatas comienzan de modo repentino y causan postración, fiebre alta y dolor de cabeza y músculos.
  • En la mayoría de los casos, también producen erupción cutánea y daños en el revestimiento de los vasos sanguíneos, seguidos con frecuencia de daños en el sistema nervioso central.
  • Estas enfermedades incluyen el tifus epidémico y endémico, la fiebre de las Montañas Rocosas, la fiebre tsutsugamushi o el tifus de la maleza y la fiebre de las trincheras.